Barcelona pierde por el técnico que lo ha hecho ganar

La testarudez de un técnico caprichoso

Con la eliminación en cuartos de final, se acabó la ilusión del Barcelona de ganar la Uefa Champions League, algo que logró por última vez en 2015. Este sigue siendo el talón de Aquiles del director técnico Hansi Flick, no superar este tipo de series. Vuelve a quedar eliminado a manos del Atlético de Madrid, como le sucedió en la Copa del Rey.

Quedarse fuera de los cuatro mejores del mayor torneo es un fracaso para un equipo que armó una plantilla para pelear por todos los títulos y ya se ha quedado por fuera en dos a manos del ‘Cholo’ Simeone.

El entrenador argentino ya le tomó la mano a los culés y sabe cómo jugarle a un equipo que solo trabaja la parte ofensiva y que es un auténtico desastre en defensa. Siempre queda expuesto por lo mal que regresa, ya que no lograr soportar la presión alta y no tiene filtro en el medio campo para contener esos ataques.

Sigo pensando que es un error de Flick plantear todos los partidos de la misma forma, con un modelo de juego que ha demostrado una gran efectividad en ataque pero que recibe demasiados goles. El problema es que depende mucho de que sus delanteros conviertan todas las ocasiones de gol que tienen; algo que no pasó frente al Atlético porque solo marcaron dos goles a pesar de generar muchas ocasiones de gol.

Lo cierto es que en una serie tan pareja y contra un equipo que arriesga muy poco porque se limita a atacar los espacios que deja su rival, no tiene sentido quedar tan expuesto como lo hace el Barcelona.

En un partido de vuelta donde debe marcar dos goles y los consigue rápido, a los 24 minutos, debía bajar un cambio y pensar que con calma e inteligencia podía meter otro gol jugando de forma más conservadora. Por el contrario, siguió como una tromba y le dejó un espacio gigante al Atlético, que descontó el marcador del partido y definió la serie en su favorEs absurdo.

No me digan que no se puede renunciar al estilo del equipo y que esa es la esencia de este Barcelona, pues por seguir jugando de esa forma extremista queda eliminado de un torneo en el que podía ser campeón. Está visto que ese fútbol le alcanza para LaLiga, pero no para jugar en series de eliminación.

Enfrentar al Barcelona en este tipo de encuentros se volvió algo relativamente fácil para sus rivales. Solo tiene que esperarlo, aprovechar los espacios que deja y ser efectivo en aprovechar las oportunidades que le va a dejar, que son muchas.

Si ya le ha pasado esto en ocasiones anteriores, ¿por qué sigue insistiendo en ese modelo de juego en estos partidos? No lo sé, y no creo que vaya a cambiar porque seguro va a morir con ese libreto y va a privar a los hinchas culés de volver a la élite mundial.

Esa terquedad tiene un límite. Hasta Josep Guardiola, luego de ser eliminado en Champions League esta temporada, sabiendo que no podía perder la final de la Copa de la Liga con el Manchester City contra Arsenal, tomó la decisión de jugarla con un equipo mucho más compacto, no dejar tantos espacios y controlar a su rival sin estar tan expuesto. El resultado es que ese técnico ultraofensivo ganó esa final defendiéndose bien.

Entonces, sí es posible para un entrenador regularse en sus caprichos. Pero no creo que eso mismo lo piense Flick porque tiene una forma muy distinta de ver el fútbol. Para él solo existe la presión alta y la generación de juego a partir de recuperar el balón en tres cuartos de cancha. Pero para eso necesita defensores rápidos y muy concentrados, algo que hoy no tiene el Barcelona.

Para los culés esta es otra temporada de decepción. Solo le queda la alegría de ver cómo su rival de patio cayó en manos del Bayern Múnich, y con un gol de un colombiano que pudo ser parte del Barcelona.

Por: Mauricio León

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