Disfruta mientras dura

Fotos por: Hugo González Chalela @surfing_cartagena

Toda ola se puede disfrutar, aun la más dura

La vida sube y baja, como el mar… al respirar.

Hay tiempos que nos hacen vibrar, que inundan el alma de felicidad y nos impulsan a remar sin querer parar.

Hay veces que las olas nos elevan hasta el cielo; otras, nos revuelcan contra el suelo.
Pero siempre… siempre, nos enseñan algo nuevo.

No elegimos las tormentas que se presentan, pero sí la manera de timonear entre ellas.

Cada quien tiene su cuarto de hora, su instante de gloria, su propia ola.

Esa fuerza de la juventud que, al final, no habita en el cuerpo, sino que nace desde adentro.

Con los años se pierden algunas habilidades, sí… pero la madurez nos regala lo más grande: la serenidad.

Es el lujo de quien ya no necesita competir para demostrar.

 

Brilla quien comprende que, aun en medio de la tormenta, habita la verdadera recompensa.

Y resplandece aquel que envejece mientras engrandece, perseverando en el aprendizaje, navegando en quietud entre las mareas.

Porque la vida pasa, al final, como una ola fugaz.

De jóvenes cuesta creerlo, pero con los años logramos entenderlo.

Así que… disfruta mientras dura, porque la ola no perdura.

Aprovecha cada aventura, cada nueva luna.

Ahí… ahí reside tu verdadera fortuna.

Por: Hugo González Chalela

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