Por apenas unas milésimas, David Alonso se quedó sin conseguir la segunda victoria de su carrera en Moto2, pero obtuvo el primer podio de la temporada. El piloto colombiano protagonizó una carrera espectacular en el Gran Premio de República Checa, lideró gran parte de la prueba y llegó a la última curva de Brno en la primera posición, pero terminó siendo superado por el español Iván Ortolá, quien se quedó con el triunfo.
El desenlace fue tan dramático como cruel. Después de un intenso duelo rueda a rueda en las últimas vueltas, Ortolá lanzó su ataque definitivo en la última curva del circuito y cruzó la meta apenas 96 milésimas por delante de Alonso, arrebatándole al colombiano una victoria que parecía tener en sus manos.
Sin embargo, el resultado también deja muchas razones para la ilusión. Alonso, de apenas 20 años, firmó uno de sus mejores fines de semana desde su ascenso a Moto2. Llegó a Brno con gran ritmo, fue protagonista desde las prácticas, consiguió su primera pole position en la categoría y luchó hasta el final por la victoria.
El segundo lugar representa un nuevo podio para el colombiano y confirma su evolución en la categoría intermedia del motociclismo mundial. Su capacidad para liderar la carrera, administrar los neumáticos y pelear de tú a tú con pilotos más experimentados demuestra que el triunfo parece ser cuestión de tiempo.
La carrera dejó un sabor agridulce. Por un lado, quedó la frustración de ver escapar la victoria en los últimos metros; por el otro, la satisfacción de haber protagonizado una de las actuaciones más sólidas de su temporada y de consolidarse como uno de los pilotos jóvenes con mayor proyección en Moto2.
En Brno, David Alonso estuvo a un suspiro de la gloria. El piloto es quinto en la clasificación general.