El jugador había salido de la concentración al nacimiento de su primer hijo
Jeremy Doku está de regreso. Después de unos días alejados de la concentración de Bélgica para acompañar el nacimiento de su primer hijo, el extremo del Manchester City volvió a unirse a los Diablos Rojos en un momento decisivo de la Copa Mundial de la FIFA 2026.
Su ausencia generó comentarios y críticas en algunos sectores de la prensa y la afición belga, especialmente porque coincidió con el empate de su selección frente a Irán, un resultado que complicó seriamente el panorama de uno de los equipos llamados a dominar su grupo. Sin embargo, dentro del vestuario la reacción fue completamente diferente. Compañeros, cuerpo técnico y directivos recibieron a Doku con muestras de apoyo y comprensión, conscientes de que se trataba de un acontecimiento irrepetible en su vida personal.
Ahora, con la familia celebrando la llegada de un nuevo integrante, el talentoso atacante vuelve enfocado en ayudar a Bélgica a salir de una situación inesperadamente complicada.
Lo que en el papel parecía uno de los grupos más accesibles del torneo se ha convertido en un verdadero dolor de cabeza para los europeos. Tras dos jornadas disputadas, Bélgica ocupa la tercera posición con apenas dos puntos, producto de dos empates consecutivos y una diferencia de gol neutra.
La clasificación es liderada por Egipto con cuatro unidades, mientras que Irán también suma dos puntos, al igual que los belgas. Nueva Zelanda, próximo rival de los Diablos Rojos, cierra la tabla con una unidad, pero mantiene intactas sus posibilidades de avanzar.
La falta de contundencia ofensiva ha sido uno de los principales problemas para Bélgica. El equipo apenas ha marcado un gol en dos compromisos, una cifra muy baja para una plantilla que cuenta con futbolistas de primer nivel en las principales ligas europeas.
Una llegada para aportar en una Bélgica sin gol
En ese contexto, la presencia de Doku adquiere una relevancia especial. Su velocidad, capacidad para desequilibrar en el uno contra uno y habilidad para romper defensas cerradas son características que Bélgica ha extrañado durante varios tramos de la competición.
El encuentro frente a Nueva Zelanda, programado para el 26 de junio, se perfila como una auténtica final anticipada. Una victoria podría devolver la tranquilidad y acercar a los Diablos Rojos a los octavos de final, mientras que cualquier otro resultado pondría en serio riesgo la continuidad de una de las selecciones mejor ubicadas en el ranking FIFA.
Los neozelandeses, ubicados en el puesto 85 del ranking mundial, llegan como teóricos favoritos para ser eliminados, pero ya demostraron que pueden competir y complicar a sus rivales. Bélgica, novena del mundo, sabe que no puede permitirse más tropiezos.
Con Doku nuevamente disponible y el respaldo total de sus compañeros, los Diablos Rojos esperan que el nacimiento de una nueva etapa en la vida del extremo también marque el inicio de la recuperación de una selección que todavía busca despertar en el Mundial 2026.
Back in camp after the most important assist of his life. ❤️ pic.twitter.com/kEUzwWxjK9
— Belgian Red Devils (@BelRedDevils) June 24, 2026






