Davinson Sánchez, Luis Díaz y Luis Suárez marcaron los goles de una noche cargada de emoción e ilusión
La Selección Colombia cerró su preparación en territorio nacional con una victoria convincente sobre Costa Rica por 3-1 en el estadio El Campín de Bogotá. Ante más de 35.000 aficionados que llegaron para despedir al equipo antes de su viaje al Mundial de 2026, los dirigidos por Néstor Lorenzo ofrecieron una actuación sólida, llena de momentos de buen fútbol y señales alentadoras de cara al gran desafío que se avecina.
La fiesta comenzó incluso antes del pitazo inicial. Las presentaciones musicales de Morat, Camilo y Carlos Vives encendieron el ambiente en una capital que se vistió de amarillo para acompañar a una selección que ilusiona a todo un país.
En el terreno de juego, Colombia tomó rápidamente el control del partido. Aunque Costa Rica mostró intensidad en los primeros minutos e incluso generó una opción clara con Manfred Ugalde, la Tricolor respondió imponiendo su calidad y dominio de balón.
El primer gol llegó al minuto 17. Luis Díaz cobró un tiro de esquina desde la izquierda y Davinson Sánchez apareció con autoridad en el área para conectar un potente cabezazo que dejó sin opciones al arquero Kevin Chamorro Sequeira. El defensor celebró junto a una afición que ya comenzaba a disfrutar de la despedida.
El equipo colombiano siguió atacando y encontró recompensa pocos minutos después. Al 24′, una recuperación en campo rival de Carlos Andrés “Tinito” Gómez permitió que Juan Camilo Hernández participara en la jugada y asistiera a Luis Díaz. El extremo guajiro definió con categoría para ampliar la ventaja y confirmar que llega al Mundial en un momento extraordinario.
Cuando parecía que Colombia tenía el encuentro completamente controlado, Costa Rica encontró el descuento. Al minuto 32, una buena acción colectiva iniciada por Ugalde terminó con una definición de Andrey Soto para el 2-1. El gol evidenció algunos espacios defensivos y recordó que ningún rival será sencillo en la cita orbital.
Durante la primera mitad, Colombia mantuvo una posesión superior al 70 % y mostró asociaciones interesantes entre Richard Ríos, Gustavo Puerta y Jorge Carrascal, mientras que Luis Díaz fue la gran figura con su desequilibrio constante por la banda izquierda.
Para el segundo tiempo, Lorenzo aprovechó para probar variantes y dar minutos a varias de sus figuras. Ingresaron James Rodríguez, Jhon Arias, Jhon Lucumí y Luis Javier Suárez, mientras que más adelante también aparecieron Juan Fernando Quintero y David Ospina, quienes fueron recibidos con una ovación por parte de los asistentes.
Sin embargo, la segunda mitad resultó más equilibrada. Costa Rica adelantó líneas y tuvo una oportunidad clara para empatar, pero Willer Ditta evitó el gol con un despeje providencial sobre la línea. La reacción colombiana llegó a través de la experiencia y el talento de sus referentes.
La entrada de Quintero cambió el ritmo del encuentro. El mediocampista antioqueño aportó creatividad, cambios de frente y pases filtrados que despertaron los aplausos de El Campín. Precisamente de una combinación entre Quintero y James nació el tercer gol.
Al minuto 81, James Rodríguez encontró un espacio y habilitó perfectamente a Luis Javier Suárez. El delantero atacó la profundidad, dejó atrás a su marcador y definió con potencia para decretar el 3-1 definitivo, desatando la celebración de los hinchas que corearon el tradicional “olé” en los minutos finales.
Más allá del resultado, Colombia dejó sensaciones positivas. La intensidad de Luis Díaz, la solidez de Davinson Sánchez, el liderazgo de James alimentan la ilusión de una selección que sueña con protagonizar una destacada actuación en el Mundial.
La Tricolor se despidió de su gente con una sonrisa, una victoria y la certeza de que el sueño mundialista ya está en marcha. Ahora el próximo desafío será en suelo norteamericano, donde Colombia buscará convertir la ilusión de millones en una realidad histórica.





