La superestrella de la NBA que se rehúsa a jugar

Kyrie Irving no juega desde el 5 de enero de este año

Con el partido de hoy, ya son 7 las ocasiones consecutivas en las que Kyrie Irving se rehúsa a jugar para los Brooklyn Nets. El jugador, que está recibiendo aproximadamente 33 millones de dólares al año de parte de esta organización, no pisa las canchas desde enero 5 de este año.

¿Qué hay detrás de esto? La verdad es que es muy difícil saberlo. Irving en el pasado ha tenido un historial de conducta errática y ha sido descrito como “completamente impredecible” por agentes de la NBA.

Entre sus momentos más controversiales, se encuentran: haber llamado “peones” a la prensa estadounidense después de que la NBA lo sancionó por 25,000 por rehusarse a hablar con los medios, propagar teorías conspirativas de que la tierra es plana en redes sociales y haber estado en una fiesta en plena pandemia del coronavirus.

Algunos especulan que la razón de su ausencia se debe a la reciente toma del capitolio por parte de movimientos de la extrema derecha estadounidense. Después de todo, Irving en el pasado ha estado involucrado con movimientos que llaman la atención hacia la comunidad negra. El año pasado, por ejemplo, fue la voz principal entre los jugadores de la NBA que se negaban a empezar la temporada para evitar quitarle importancia al movimiento Black Lives Matter y a la pandemia del coronavirus.

Sin embargo, nadie realmente sabe por qué Irving no está jugando. Los Nets han argumentado que el jugador solo ha citado “razones personales” como la causa de su ausencia.

Lo cierto es que su regreso le caería muy bien a los Nets. Con la llegada de James Harden al equipo, más la presencia de Kevin Durant, el eventual retorno de Irving a la cancha convertiría a los Nets en uno de los equipos ofensivos más letales de la liga. Un equipo que, por desgracia, los fans no han tenido la oportunidad de presenciar.  Hay que recordar que, a pesar de sus excentricidades, Irving es un campeón de la NBA y ha sido un All-Star 6 veces, tiene talento de sobra.

A la organización de los Nets se les está acabando la paciencia con esta superestrella. Hace unos días dijeron que si no volvía pronto “regresaría al banquillo”.

Ojalá no nos perdamos de este superequipo por las acciones de un solo jugador.