El diseñador de modas Giorgio Armani falleció a los 91 años en su casa de Milán, donde estaba internado tras sufrir una infección pulmonar hace unas semanas. Más allá de su éxito empresarial y artístico, este italiano dejó un gran legado en el deporte gracias a su trabajo con EA7, la marca de ropa deportiva de su emporio.
Su nexo con el mundo deportivo se dio desde 2008, cuando adquirió el mítico Olimpia Milano. Incluso modificó el nombre de este equipo de baloncesto para difundir EA7, que, desde luego, proporcionaba los uniformes. La institución pasó a llamarse Emporio Armani Olimpia Milano.
Ese número siete en la marca es un homenaje a un buen amigo del fallecido diseñador, el exfutbolista Andriy Shevchenko. De hecho, EA7 se fundó en 2004, año en el cual este delantero ucraniano ganó el Balón de Oro.
La compra del Olimpia Milano fue la entrada en el ámbito deportivo, tradicionalmente dominado por compañías exclusivamente atléticas. Desde entonces EA7 proporcionó la indumentaria para la delegación italiana en los Juegos Olímpicos de Londres 2012, Río de Janeiro 2016, Tokio 2020 y París 2024.
Gracias a su innovación vanguardista y tecnológica, la casa Armani también abastecerá la representación local en los próximos Juegos Olímpicos de Invierno, que serán en Milán-Cortina el próximo año.
En el fútbol su caso de éxito es el Napoli. Luego de ser patrocinado por marcas deportivas tradicionales, el club del sur de Italia se alió con EA7 para cambiar el modelo de negocio. La marca fabrica la ropa y la entidad futbolera la comercializa. Ha sido un éxito rotundo en lo comercial y, algunos dirían, hasta en lo deportivo. Desde que Armani viste a los napolitanos, han ganado dos de las tres ligas que se han jugado.
Otra línea de negocio fue la ropa de presentación de los equipos de fútbol, al margen de los uniformes deportivos como tal. Desde 2019 viste a la Selección de Italia fuera de la cancha, y hará lo mismo con Juventus esta temporada y la siguiente.