Shakira y J Balvin se lucen en la inauguración del Mundial

Los colombianos salieron bien librados

La Copa Mundial de la FIFA 2026 arrancó este jueves con una ceremonia inaugural en el Estadio Azteca, en Ciudad de México, que buscó celebrar la diversidad latinoamericana, pero que dejó un sabor agridulce entre el público y las redes sociales.

Mientras los artistas colombianos Shakira y J Balvin se robaron el show y fueron de lo más destacado, el evento enfrentó fuertes críticas por problemas técnicos, producciones cuestionables y el contexto de polémicas organizativas y descontrol político.

Shakira, la “Reina de los Mundiales”, regresó por cuarta vez a una cita planetaria para interpretar en vivo “Dai Dai”, el himno oficial del torneo, junto al nigeriano Burna Boy. La barranquillera, con su característica energía, electrificó al público del Azteca, que estalló en cánticos y aplausos al final de su presentación.

“Es un orgullo representar a Colombia y a toda Latinoamérica en este escenario histórico”, había declarado la artista en los días previos. Su actuación, llena de baile y carisma, fue celebrada como uno de los momentos más potentes de la jornada.

Por su parte, J Balvin llevó el flow urbano colombiano al centro del espectáculo. El antioqueño, anunciado como una de las estrellas principales, entregó una actuación llena de energía que conectó especialmente con el público joven. Su presencia confirmó el peso de Colombia en la música global y fue destacado como uno de los puntos altos de la ceremonia junto a otros latinos.

Sin embargo, no todo fue brillo. Las presentaciones de Maná y Belinda recibieron fuertes críticas en redes y medios. Problemas de sonido afectaron visiblemente al grupo mexicano, mientras que el vestuario y la coreografía de Belinda generaron divisiones de opiniones, con memes y comentarios negativos circulando rápidamente. 

La ceremonia, que incluyó también a Alejandro Fernández, Los Ángeles Azules, Lila Downs, Danny Ocean y Tyla, además de una bienvenida de Salma Hayek, fue calificada por algunos como “desigual” y “demasiado comercial”.

Las críticas no se limitaron al escenario: el evento se desarrolló en medio de protestas de la CNTE -el sindicato de los educadores mexicanos-, bloqueos en las inmediaciones del Azteca, disputas por palcos y cuestionamientos generales a la FIFA por precios de boletos, visas y la inédita organización en tres países. Gianni Infantino había pedido “relajarse”, pero las quejas persistieron.

A pesar de las controversias, el talento colombiano marcó la diferencia y dejó en alto la bandera nacional. Shakira y J Balvin no solo entretuvieron: recordaron por qué la música de nuestro país sigue siendo protagonista en las grandes citas mundiales.

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