Este miércoles Palmeiras perdió 1-0 contra su gran rival, Corinthians, con gol de Memphis Depay en la Copa de Brasil. Este duelo, conocido como el clásico paulista, dio origen a uno de los apodos más llamativos de un equipo deportivo.
Normalmente, los sobrenombres en el deporte son referencias positivas; por ejemplo, a los de Independiente Santa Fe les dicen los “leones”. Pero el de Palmeiras, particularmente de sus hinchas, es “cerdos”.
En los años sesenta, en la medida que crecía la rivalidad del equipo verde con Corinthians, los hinchas del ‘Timao’ empezaron a referirse a los aficionados del Palmeiras como “porcos”, que significa “cerdos” en portugués.
Fue un remoquete muy despectivo relacionado con tres cosas. Por un lado, hubo algunos brotes de violencia física entre las fanaticadas. En segundo lugar, se le cuestionaba en esa época el estilo de juego al Palmeiras, que era considerado sucio. Pero, en el fondo, la mayor motivación fue xenofóbica.
El ‘verdao’ fue fundado por inmigrantes italianos; de hecho, originalmente el club se llamó Palestra Italia. La referencia a los animales porcinos corresponde a unos estereotipos discriminatorios a la condición económica de los inmigrantes de ese país europeo en Brasil.
Ese apodo peyorativo se revirtió a partir de 1986. En un clásico contra Corinthians, los hinchas del Palmeiras reivindicaron la imagen de ese animal. Los aficionados entraron al estadio con un cerdo real, decorado con los colores del club. A partir de ese momento, el insulto fue asumido como algo positivo.
La imagen del cerdo fue asociada al Palmeiras desde entonces, a tal punto que en 2016 el club lo promocionó oficialmente como su mascota, llamada Gobatto. Un cerdo divertido y musculoso definió la identidad del Palmeiras desde entonces.