El protocolo de medios indica que, tras el final del partido, es primero la rueda de prensa del equipo visitante. Allí el entrenador Carlos Hernández condenó las agresiones racistas, de las cuales él y sus jugadores fueron víctimas.
“Esto enluta al fútbol, este acto contra nosotros, para las jugadoras negras de América, las profesionales, las de la cantera, para nuestra hinchada, para todos los negros. Esto no debe suceder. Es increíble, inaudito. Duele. Soy orgulloso de mi raza, de mi familia, de mis padres, mis hijos, que son negros. Venir a la capital a recibir ese maltrato de un indio, que ojalá no me lo encuentre en la calle, a ver si me dice (algo racista), porque de pronto se me sale el negro. Hoy hay dolor de patria, hay cosas más delicadas para que un desadaptado venga a decirme ‘negro’ en la cancha. Soy orgulloso, y orgulloso de mis negras que compiten como guerreras en la cancha. Esto es lamentable, venimos a un espectáculo deportivo”, dijo el técnico del América.
La futbolista que acompañaba a Hernández en la rueda de prensa, Nayeli Chará, se unió al reclamo. “Es imposible que a estas alturas de la vida nos insulten a los negros; no puede pasar. Le pido a la hinchada de todos los equipos que sean más respetuosos con nosotros, los negros. Y, como dijo el profe, estamos superorgullosos de ser negros”, expresó.
Después, en la rueda de prensa del equipo local, el técnico Ómar Ramírez, acusó a Hernández de dramatismo. El técnico de Santa Fe, que es venezolano y recientemente acusó de xenofobia a una árbitra, quiso desacreditar la denuncia de su colega, diciendo que él y el utilero del América provocaron a la hinchada.
“Yo he ido a Cali y no nos tratan bien; allá nos tratan muy mal. Es cierto que hay que atacar el racismo, pero lo de hoy, que no sea dramático”, sentenció.