Decisiones importantes sobre la Sudamericana
La Confederación Sudamericana de Fútbol (CONMEBOL) anunció este jueves un cambio de sede para la gran final de la Copa Sudamericana 2025. El partido decisivo ya no se disputará en Bolivia, como estaba planeado, sino en Paraguay, debido a los retrasos en las obras del estadio de Santa Cruz.
CONMEBOL informó que Paraguay, país con experiencia en la organización de finales continentales, cuenta con la infraestructura y logística necesaria para garantizar un espectáculo acorde al prestigio del torneo. De esta manera, se asegura que el título de la Sudamericana se defina en un escenario que cumpla con todas las exigencias técnicas.
Barranquilla se vestiría de historia en 2026
La noticia tuvo un impacto aún mayor en Colombia. Ángel Fernando Costa Sarmiento, presidente de la Federación Boliviana de Fútbol, confirmó que la ciudad de Barranquilla fue aprobada por CONMEBOL como sede de la final de la Copa Sudamericana 2026. Por primera vez en la historia, el país será anfitrión de un partido único de una final continental de clubes.
El escenario elegido es el Estadio Metropolitano Roberto Meléndez, ícono del fútbol colombiano y casa de la Selección en las eliminatorias mundialistas. Sin embargo, el coloso barranquillero tendrá una transformación importante. Según explicó el alcalde Alejandro Char hace algunos días, en 2026 se iniciarán obras de remodelación que incluyen eliminar la pista atlética, acercar las tribunas al campo de juego, bajar el nivel del césped y sumar alrededor de 15 mil nuevas sillas.
Estas mejoras no solo modernizarán la experiencia para los hinchas, sino que también adaptarán el estadio a los estándares internacionales exigidos por CONMEBOL.
La confirmación de Barranquilla como sede representa un hecho histórico para el fútbol colombiano, que tendrá la oportunidad de mostrar su capacidad de organización en un escenario renovado y con proyección internacional. La ciudad, acostumbrada a ser epicentro de la Selección Colombia, ahora sueña con una final que reunirá a los mejores clubes del continente y que promete marcar un antes y un después en la historia deportiva del país.
Mientras Paraguay se prepara para albergar la final de 2025, Barranquilla ya se proyecta como protagonista del 2026, con la ilusión de que el Caribe colombiano viva una fiesta futbolera sin precedentes.





