El fantasma de la eliminación pesa sobre Italia
La historia vuelve a atormentar a la tetracampeona del mundo. La selección de Italia, dirigida por Gennaro Gattuso, sufrió una dolorosa e inesperada derrota 1-4 ante Noruega en un San Siro lleno, pero incrédulo. El resultado envía a la Azzurra nuevamente a la ronda de repechaje en las eliminatorias rumbo al Mundial, el mismo camino que no lograron superar en 2017 y que los dejó fuera de Rusia 2018. Ahora, la pesadilla vuelve a repetirse.
Italia llegaba al encuentro con la certeza de que una victoria le garantizaba el boleto directo. De hecho, el arranque fue prometedor: con un 68% de posesión y un ritmo dominante, el equipo se adelantó temprano gracias a Francesco Pio Esposito, quien a los 11 minutos firmó el 1-0 tras una jugada colectiva bien elaborada. Sin embargo, ese sería el único momento de luz para la Azzurra en una noche que se tornaría oscura.
Un desplome en la segunda mitad
El equilibrio del partido cambió radicalmente en el complemento. Noruega, paciente y ordenada, encontró el empate al minuto 63 a través de Antonio Nusa, cuyo derechazo cruzado silenció a la grada. A partir de allí, Italia entró en un inexplicable colapso táctico y emocional. La defensa, nerviosa y errática, dejó espacios que la talentosa generación noruega no perdonó.
El protagonista del hundimiento italiano fue Erling Haaland. El delantero del Manchester City, letal como siempre, marcó un doblete en los minutos 78 y 80. En apenas dos minutos, Noruega volteó el marcador y dejó a Italia contra las cuerdas con un 1-3 que desató pánico en el banquillo y en la afición. Ya en tiempo añadido, Jorgen Strand Larsen completó la goleada con el 1-4 definitivo al 90+3.
Una repesca que duele y preocupa
El ambiente entre los aficionados italianos es de frustración y déjà vu. Volver al repechaje trae recuerdos de uno de los episodios más tristes del fútbol italiano, cuando en 2017 la selección cayó ante Suecia y quedó fuera del Mundial. La prensa local ha calificado el resultado como un “terremoto futbolístico”.
Gattuso se encuentra ahora bajo una intensa lupa. Decisiones como los tardíos ingresos de Mattia Zaccagni y Gianluca Scamacca al minuto 79 han sido criticadas por la afición, que exige una reacción inmediata. La misión del entrenador no es menor: recomponer la moral, ajustar el planteamiento y evitar que un nuevo fracaso condene a Italia a otra crisis histórica.





