Pasan las semanas y Luis Díaz se sigue consolidando como uno de los mejores delanteros de Europa. El fin de semana dio un auténtico recital con tres goles de todas las facturas, y ya no es descabellado pensar que está en la élite mundial, sentado en la misma mesa con figuras como Harry Kane, Kylian Mbappé y Erling Haaland.
Hasta hace unos meses, cuando el guajiro tomó la decisión de dejar la Premier League, muchos lo criticaban porque se había ido por plata y se había olvidado de brillar en la mejor liga del planeta. Pero con goles y asistencias ha ido callando cada uno de esos juicios y ha demostrado que tomó la mejor decisión al jugar en otro de los grandes equipos de Europa, dirigido por un entrenador que lo valora mucho.
Los números de Lucho en la temporada 2025-2026 son extraordinarios. En las grandes ligas europeas, está en el top-5 de sumatoria de goles y asistencias, con 24. Delante de él están dos de sus compañeros en el Bayern Múnich, Kane (29) y Michael Olise (28); y Mbappé, del Real Madrid (27) y el ‘Androide’ Haaland, del Manchester City (27).
Estos números consolidan al colombiano como el mejor extremo del fútbol mundial. Esto que hasta hace poco parecía una exageración y patriotismo se ha transformado en una realidad. Si bien la Bundesliga no es la mejor liga de Europa, sí está al nivel de la liga española o la italiana. Además, el Bayern en la Champions League demostró que está al nivel de los mejores, por lo que hablar de ese título del mejor en su posición no es un sueño, es una realidad que no se puede debatir.
Lo que estoy planteando de Luis Díaz no es algo que solo lo vea yo. Ya lo dijo esta semana su entrenador, Vincent Kompany: “Él tiene una creatividad caótica. No piensa de más en la última fase; simplemente lo siente. Trata de pasar por sobre el jugador rival. Crees que tal vez el ataque terminó y, de repente, estás en una situación en la que sale hacia el gol. Lucho es inteligente, por supuesto, pero él ama este caos y eso es lo que lo hace muy peligroso”.
Estas son las condiciones de un jugador extraordinario que se divierte jugando al fútbol y que encontró en Alemania y en su equipo la libertad que necesitaba para jugar a su estilo y cumplir con lo que le pide su entrenador. Nadie puede dudar de su entrega y sacrificio en defensa, incluso a veces de más, como cuando lesionó a Achraf Hakimi por defender un balón luego de haber marcado dos goles contra el Paris Saint-Germain.
Ahora la pregunta es si Lucho puede mantener ese nivel extraordinario en la Selección Colombia, y, por qué, no soñar con volver a unos cuartos de final de un Mundial de la mano del guajiro. Creo que él ya ha demostrado que lo que hace en sus clubes lo puede hacer con la ‘Tricolor’.
Tal vez lo que necesita es que le quiten responsabilidad y no sienta que debe hacerlo todo, porque muchas veces termina atropellado por querer transportar más de lo debido o tener que bajar tanto en busca del balón. Pero si se unen James Rodríguez y Jhon Arias, y se enfocan en alimentar al guajiro estaremos frente a un ataque demoledor que puede traer muchos réditos a la Selección.
El papel de Lucho será, por lo tanto, determinante. Puede crear una dupla de miedo si se acopla con nuestro Luis Suárez, que también está brillando en la liga de Portugal y en la Champions con su equipo, por lo que tenemos un escenario de ataque envidiable en el ámbito mundial. Como dicen, “se vale soñar”, y ese sueño nos puede llevar muy lejos.