Muchos hinchas de Independiente Santa Fe creen que es motivo de burla que Millonarios haya sido fundado por un costeño: don Alfonso Senior Quevedo.
En 1937, unos estudiantes del Colegio San Bartolomé crearon un equipo de fútbol, que era aficionado como todos los de esa época en Colombia. En un contexto de mucha informalidad deportiva en este país, ese club logró destacarse por los buenos resultados que lograba, en gran parte gracias a los jugadores argentinos que tenía.
Mauro Mórtola, un empresario ecuatoriano de espectáculos, pensó en llevar a ese equipo deslumbrante a otras ciudades de Colombia, como si fuera una función más para exhibir. Quiso empezar por Cali, y le propuso el negocio a un barranquillero que operaba en la capital vallecaucana, Alfonso Senior.
Este costeño era un visionario que, tras ver a ese gran equipo, se anticipó al futuro y aportó dinero para ingresar a la estructura administrativa del club, que en aquel entonces ya se llamaba “Los Millonarios”.
Su idea era lo que después Florentino Pérez llamaría ‘Galácticos’: una constelación de estrellas deportivas por la cual el público pagaría. Costaría mucho dinero contratar esos jugadores, pero con una correcta gestión de mercadeo y buenos resultados deportivos se sobrecompensaría ese costo.
Tiempo después, el 18 de junio de 1946, se constituyó jurídicamente el Club Deportivo Los Millonarios, con Senior como presidente y ya radicado en Bogotá. Ese equipo terminaría siendo la piedra angular del fútbol profesional colombiano.
En este país mandaba la Asociación Colombiana de Fútbol (Adefútbol), que funcionaba en Barranquilla. Era defensora del amateurismo y depositaria del poder por ser la entidad nacional oficialmente avalada por la Fifa. Desde Bogotá, Senior lideró la lucha del resto del país en contra del establecimiento de la época para sacar adelante el profesionalismo. Él creía que este deporte podría ser un gran negocio sin que por ello se perdiera el romanticismo del deporte aficionado.
Peleó contra los poderes de la región de la cual él mismo había salido y le dio al país un espectáculo deportivo más competitivo y vistoso. A Bogotá le dio el control institucional porque lideró la creación de la Dimayor y, posteriormente, de la Federación Colombiana de Fútbol, con sede en la capital.
No solo llevó a Millonarios a ser, en su época, el mejor equipo del mundo. Engrandeció el fútbol colombiano y, particularmente, el bogotano. ¡Y sí, era de la Costa Caribe!
Aunque ha habido otros buenos dirigentes, él es el más grande en la historia del país. Por eso no me avergüenza que el club del cual soy hincha haya sido fundado por un costeño, quien, por cierto, estuvo rodeado de bogotanos en su gestión.
Quienes se burlan de que Millonarios fue fundado por un costeño seguramente creen que hay algo de malo en ser así. Quienes se mofan por eso han de ser integrantes de la raza aria en un país de criollos, supremacistas de la capital. Yo no pienso así.
Por cierto, no es solo una cuestión de directivos; también es de jugadores. Efraín Sánchez, Hermenegildo Segrera, Jaime Morón, Germán Gutiérrez, Alberto Gamero, Arnoldo Iguarán, Ayron Del Valle, Ómar Bertel, Álvaro Montero han sido futbolistas costeños muy queridos en Millonarios. También lo han sido en Santa Fe personas como Wilson Morelo y Agustín Julio, entre otros.