De ganar Venezuela ante Brasil en la última jornada, Colombia quedaría afuera del Mundial de la categoría.
La Selección Colombia femenina Sub-20 cerró su participación en el hexagonal final del Sudamericano con una derrota dolorosa y difícil de asimilar. En la última jornada, la Tricolor cayó 3-0 frente a Argentina en un partido en el que intentó proponer, tuvo pasajes de superioridad y buscó el arco rival, pero terminó castigada por errores puntuales que le abrieron el camino al equipo albiceleste.
El desarrollo del encuentro no fue un monólogo argentino. Colombia compitió, presionó en varios momentos y trató de jugar en campo contrario, pero le faltó precisión en la toma de decisiones cuando llegó a zonas de peligro. Esa falta de contundencia contrastó con la eficacia de Argentina, que aprovechó las desatenciones y fue letal cada vez que encontró espacios.
El marcador final refleja una historia de dos caras: por un lado, una Colombia que no bajó los brazos y se mantuvo en la pelea desde la intención; por el otro, una Argentina que supo leer el partido, golpear en los momentos clave y administrar la ventaja con orden para sostener el cero en su arco. En un hexagonal donde los detalles suelen definir el rumbo, la Tricolor terminó pagando caro sus fallas y dejó escapar la posibilidad de cerrar con un resultado que le diera mayor tranquilidad.
Más allá del golpe, el juego también deja lecciones. El equipo colombiano mostró tramos de buen funcionamiento, pero la diferencia estuvo en la resolución: en este tipo de instancias no basta con ser superior por momentos, porque cada equivocación puede convertirse en un gol en contra. Argentina, en cambio, entendió esa lógica, se mantuvo firme y convirtió su oportunidad en una victoria amplia.
Con esta derrota, Colombia queda a la espera del desenlace de la jornada y de otros resultados del hexagonal para conocer el panorama definitivo en la tabla y lo que venga para el cierre del campeonato. El equipo, que venía compitiendo en una fase exigente ante selecciones de alto nivel, termina el duelo con la sensación amarga de no haber plasmado en el marcador lo que por momentos insinuó en el juego.





