Yo no soy apostador al fracaso

Foto: Andrés López / VizzorImage

Ese juego de que alguien tiene que salir ganador...

Hemos apoyado a la Selección Colombia, pero no hemos dejado de criticar. Es parte del trabajo nuestro. Lo que no debemos hacer es destrozar; allá yo no quiero llegar. Acabar con una persona y destruir un proyecto, un trabajo o un equipo es muy fácil.

Si usted se dedica solo a ver lo malo de un equipo, podrá encontrar mil cosas negativas. Pero no se trata solo de eso. Nosotros hemos querido marcar otra línea. Yo no soy de los que quieren destruir.

O sea, no me motiva comprar una pelea en la cual, luego de todo un desgaste, yo tengo que ganar o ganar y me importa cinco centavos el bienestar de la Selección porque vivo en función de defender mi postura y mis intereses.

Hemos tenido una visión crítica y clara sobre el trabajo de la ‘Tricolor’, de los futbolistas y los técnicos, incluso de los dirigentes. Pero jugar a destrozar gente es un trabajo relativamente fácil; muchos lo escogen y se quedan en eso. Yo lo respeto pero no lo comparto.

Aquí, desde esta tribuna, lo que hemos querido hacer e inculcar es una crítica responsable, sana, leal y justa sobre aquel a quien criticamos, sea un individuo o un colectivo. Mientras mantengamos un lenguaje adecuado, podemos criticar sin destrozar a nadie.

Ya tengo casi cuarenta años en el ejercicio periodístico -no me siento viejo pero llevo mucho tiempo- y jamás he tenido discrepancias o malentendidos personales. Nunca han intentado pegarme porque nunca he hablado destructivamente de una persona.

Podemos criticar y comentar lo que nosotros queramos. Por fortuna, en las empresas donde he estado nunca me han dicho que debo opinar así. Nunca podrán decir de mí que soy un destructor que siempre apostó al fracaso para salir garante.

Un técnico de fútbol dura un periodo, que en las selecciones nacionales suele ser de cuatro, ocho o hasta doce años. Al final, siempre hay un desgaste, un momento crítico, un momento de irse. Muchos, por el solo hecho de decir que tenían razón en sus críticas, cuando llega dicho momento afirman que “yo hace cuatro, ocho o doce años vengo diciendo que el técnico no era bueno”.

En ese juego de que alguien tiene que salir ganador, quienes esperan lo suficiente para que lleguen los malos momentos de los entrenadores y se acaben sus ciclos terminan siendo ganadores. Eso es apostarle al fracaso sabiendo que los técnicos se desgastan porque hay malas rachas.

Nosotros no le apostamos a eso; le apostamos a una crítica honesta, justa y leal. No dejaremos de criticar lo que no nos gusta, pero lo haremos con una óptica muy diferente a la que mucha gente hoy está defendiendo.

Por: Ricardo Henao Calderón

    Envíenos sus datos y nos pondremos en contacto lo más pronto posible