La Federación enfatizó dos cosas. Lo primero es que esta situación “no guarda relación con lesiones musculoesqueléticas ni está vinculada al desarrollo de sus actividades futbolísticas”. Lo segundo es el que problema de James se presentó “al día siguiente del partido frente a Francia”; o sea, no fue el domingo sino el lunes.
Estas aclaraciones pretenden desvirtuar teorías sobre irresponsabilidad del futbolista y los cuerpos técnico y médico de la Selección Colombia. Sería muy grave, por parte de cualquiera de estos tres actores, haber tomado la decisión de que Rodríguez jugara ese partido contra Francia si estaba enfermo.
“El parte médico actual indica una evolución favorable y una mejoría constante del jugador”, reportó la FCF, que “mantiene una comunicación permanente y coordinada con el Minnesota United F.C. -el club donde juega James en Estados Unidos- para realizar el seguimiento detallado”, de la situación.
La versión de prensa que se conocía al respecto fue dada por Fabio Poveda en el programa Blog Deportivo, de Blu Radio. Este periodista había informado que James tuvo náuseas y ganas de vomitar en el camerino luego del partido contra los franceses, donde el mencionado futbolista tuvo un pésimo rendimiento.