Varios aficionados de Colombia y otros países que adquirieron boletas para la Copa Mundial de 2026 han expresado su indignación contra la Fifa, acusándola de haberlos engañado durante el proceso de venta de entradas.
Muchos clientes que pagaron miles de dólares por boletos de Categoría 1 (las más costosas), esperaban ubicaciones preferenciales cerca del campo y con buenos ángulos para ver la cancha. Pero, al recibir la asignación definitiva de asientos, se encontraron con sorpresas desagradables.
Según un informe publicado por The Athletic, la entidad rectora del fútbol vendió más de tres millones de entradas para la Copa del Mundo. En su portal oficial de internet se mostraban mapas codificados por colores que sugerían que las entradas de Categoría 1 permitían acceder a cualquier sector del anillo inferior de los estadios, lo que generó grandes expectativas entre los compradores.
Sin embargo, cuando la Fifa convirtió esas entradas en asientos específicos la semana pasada, numerosos hinchas fueron reubicados en zonas de baja visibilidad, como las esquinas de las tribunas o detrás de las porterías, sectores que originalmente aparecían marcados como Categoría 2.
Los afectados sospechan que muchas de las mejores localidades fueron reservadas previamente para paquetes de hospitalidad y no se pusieron realmente a disposición del público general.“La gente pagó esperando sentarse en un lugar y luego cambiaron las reglas del juego”, declaró Jordan Likover, uno de los hinchas afectados.
Otro comprador, identificado como Nick, fue más directo. “Siento que la Fifa nos engañó intencionadamente cuando nos proporcionó ese plano de asientos, haciéndonos creer que teníamos la posibilidad de sentarnos junto al campo, cuando en realidad eso nunca fue posible”.
Los aficionados denuncian que la institución futbolera modificó los mapas de los estadios una vez iniciada la venta abierta, lo que generó confusión y decepción. Esta situación se atribuye, en parte, a la combinación entre el modelo tradicional de venta por categorías de la FIFA y las expectativas de los aficionados norteamericanos, acostumbrados a elegir asientos específicos
Ante esta situación, varios hinchas han manifestado su intención de iniciar acciones legales colectivas contra la entidad. “Es difícil no sentirse estafado y/o engañado”, afirmaron algunos. Por su parte, la FIFA respondió que los mapas publicados eran solo “indicativos” y tenían como propósito dar una orientación general sobre las posibles ubicaciones, sin representar una distribución exacta de asientos.
La entidad insistió en que estos mapas reflejaban la extensión general de cada categoría dentro de los estadios. A pesar de esta explicación, el malestar entre los compradores persiste y amenaza con convertirse en un nuevo dolor de cabeza para la organización del Mundial 2026, que ya enfrenta críticas por los altos precios de las entradas.