El colombiano vive el peor momento de la temporada
El momento que atraviesa el delantero colombiano Luis Suárez comienza a encender las alarmas. Aquel insólito gol errado en el amistoso ante Croacia parece no haber quedado atrás, y este domingo volvió a reflejarse en el campo: el atacante completó su sexto partido consecutivo sin marcar —dos con la Selección Colombia y cuatro con el Sporting CP— en una racha inesperada para quien venía siendo uno de los grandes “killers” de la temporada.
El partido ante el Benfica terminó 1-2 en contra para los de Lisboa, pero más allá del resultado, la atención se centró en el rendimiento del colombiano. No solo pasó en blanco, sino que además falló una oportunidad clave desde el punto penal al minuto 19, cuando su remate no logró convertirse en gol tras la intervención del VAR que había sancionado la falta.
Desde ese momento, el encuentro tomó un rumbo cuesta arriba para el Sporting. Benfica golpeó primero con un penalti bien ejecutado por Andreas Schjelderup al minuto 27, mientras que los locales intentaban reaccionar sin la contundencia necesaria en el área. La igualdad llegó en el segundo tiempo gracias a un cabezazo de Hidemasa Morita, quien aprovechó una jugada colectiva para poner el 1-1 parcial.
Sin embargo, el desenlace fue cruel para el Sporting. En los minutos finales, un gol de Rafa Silva al 90+3’ sentenció el compromiso. Antes de esa acción, los locales habían celebrado un tanto que fue anulado tras revisión del VAR, lo que generó desconcierto y frustración en jugadores y aficionados.
El cierre del partido evidenció la falta de eficacia del equipo dirigido por Rui Borges. Varias opciones claras, como los intentos de Trincão y las aproximaciones en el área rival, no lograron concretarse. La defensa del Benfica resistió con orden, mientras el Sporting se quedó sin respuestas en los momentos decisivos.
Para Suárez, la situación empieza a ser preocupante. Su sequía goleadora contrasta con el rendimiento que lo había posicionado como uno de los delanteros más efectivos del curso. La presión aumenta y la necesidad de reencontrarse con el gol es urgente, tanto para recuperar la confianza individual como para aportar en un equipo que aún lucha por sus objetivos en la temporada.
El pitazo final dejó más que una derrota: dejó dudas. Y en el centro de ellas, un delantero que necesita volver a ser determinante.