La tricolor levanta el título tras 33 años
La Selección Colombia Sub-17 escribió una página dorada en su historia al consagrarse campeona del Sudamericano tras golear 4-0 a Argentina en una final memorable en Luque, Paraguay. El equipo dirigido por Fredy Hurtado no solo levantó el trofeo, sino que lo hizo con autoridad, fútbol ofensivo y una generación que promete marcar el futuro del balompié nacional.
Colombia fue ampliamente superior desde el inicio frente a la Argentina de Diego Placente. La presión alta, la velocidad por las bandas y la contundencia en el área rival fueron claves para desarmar a una selección albiceleste que nunca logró reaccionar.
Una final perfecta para la historia
El primer golpe llegó en el cierre del primer tiempo. En el minuto 45+15, Miguel Agámez sacó un remate impecable al ángulo para abrir el marcador y desatar la euforia colombiana. Ese gol marcó el camino de una noche inolvidable.
En la segunda mitad, Colombia mantuvo la intensidad. Al minuto 54, Matías Caicedo amplió la ventaja con un certero cabezazo tras una jugada colectiva bien elaborada. Argentina intentó reaccionar, pero la solidez defensiva cafetera fue impenetrable.
El tercer tanto llegó gracias a Agámez, quien volvió a aparecer de cabeza tras una brillante acción individual de José R Escorcia, consolidando el dominio colombiano. Finalmente, al minuto 83, Escorcia puso el 4-0 definitivo, sellando una goleada histórica que quedará grabada en la memoria del fútbol juvenil.
Argentina mostró su frustración con expulsiones, terminando el juego con 8 futbolistas.
Un título histórico para Colombia
Este campeonato representa un logro gigantesco: Colombia vuelve a ser campeón del Sudamericano Sub-17 después de 33 años. Más allá del resultado, el equipo mostró identidad, carácter y un nivel competitivo sobresaliente durante todo el torneo.
La actuación colectiva, sumada a las individualidades destacadas, confirma que el proceso liderado por Fredy Hurtado va por buen camino. Esta generación ilusiona al país y deja claro que el futuro del fútbol colombiano está en buenas manos.





