Estuvimos tan cerca y tan lejos de unos cuartos de final en una Copa Mundial de fútbol. Todo estaba servido para seguir avanzando, pero nuevamente la falta de definición nos sigue dejando por fuera de una mejor actuación.
Colombia hizo lo que tenía que hacer en la primera ronda y se abrió el camino al pasar de primero. Sin embargo, no aprovechó esa oportunidad que le daba el cuadro de avanzar y de reeditar un partido que tenemos pendiente frente a Argentina luego de perder la final de la Copa América hace dos años. Pero ese es el fútbol y otra vez nos quedamos con las ganas de avanzar mucho más.
Colombia lo dio todo. Sale con la cabeza en alto luego de quedar invicto y de no recibir goles en los últimos cuatro partidos. También sale con una deuda de goles por ser un equipo que no tiene delanteros con la jerarquía suficiente para resolver partidos definitivos.
La diferencia de nuestra selección frente a otros equipos que están en cuartos de final es que ellos sí aprovecharon las oportunidades que tuvieron. Pregúntenle a Noruega, que tuvo dos oportunidades de gol y sentenció el partido contra Brasil, o a los ingleses que eran superados por los mexicanos y en dos minutos definieron un juego que se les pudo embolatar.
Nuestros jugadores llegaron al partido definitivo con una deuda física muy grande. Daniel Muñoz estuvo fundido desde la parte final del primer tiempo; aún así el profesor Néstor Lorenzo lo aguanto. Gustavo Puerta, que lo había dado todo en los partidos anteriores, estuvo por debajo de su nivel como interior y se asentó luego reemplazando a Jefferson Lerma y jugando más retrasado. Y ni hablar de Lucho, a quien desde el partido anterior se le veía que físicamente no estaba, y contra Suiza lo demostró con la falta de control en cada balón y sin sorpresa en el regate.
No tenemos nada que reprochar porque nuestros jugadores lo dieron todo, pero sí queda la sensación que es necesario seguir trabajando esos detalles que hacen a los grandes equipos y que sí tienen, por ejemplo, los campeones mundiales de Argentina. Esa jerarquía que nosotros no la tenemos para los momentos definitivos.
Tenemos que darles las gracias a estos muchachos que nos hicieron ilusionar y que hicieron todo para llegar lejos en este mundial. Nos dieron emociones y alegrías, y nos llevaron a pensar que podíamos estar nuevamente en unos cuartos de final.
Tal vez queda la reflexión del estado de forma en el que llegaron nuestros referentes al Mundial. Está claro que Luis Díaz llegó con demasiados kilómetros, que no se guardó nada con el Bayern y que eso le pasó factura al momento de dar un paso al frente. También está claro que James fue de menos a más pero que le faltaba mucho ritmo y que no le alcanzaron los partidos para encontrarse con su juego.
Este mundial nos deja una gran sorpresa y es encontrar a Gustavo Puerta, un verdadero crack que dio un paso al frente para ser el mejor de los nuestros en este mundial. Es un joven de 22 años que mostró juego, calidad y jerarquía, y que marca el futuro que puede tener nuestra Selección.
Ahora, como en todos los mundiales, nos toca hacer fuerza por otro equipo y esperar que ese equipo llegue mucho más lejos que nosotros, por qué no hasta la final. Por eso, desde los cuartos de final le estaré haciendo fuerza a España, y espero que llegue a la final dejando en el camino al hasta ahora mejor equipo de la copa.