Millonarios dejó escapar una oportunidad clave en la fase de grupos de la Copa Sudamericana tras empatar 0-0 frente a São Paulo FC en el estadio El Campín. El equipo dirigido por Fabián Bustos fue superior durante varios pasajes del encuentro, pero la falta de contundencia en el último tercio lo condenó a un resultado que complica seriamente su panorama en el grupo.
Dominio sin eficacia
El conjunto embajador asumió el protagonismo desde los primeros minutos. Aunque el equipo brasileño generó una aproximación inicial que exigió a Diego Novoa, rápidamente Millonarios se adueñó de la posesión y del ritmo del partido. Con juego por las bandas, centros constantes y presión alta, logró encerrar a su rival durante buena parte del compromiso.
Las estadísticas respaldaron esa superioridad: mayor posesión, más remates y mejor recuperación de balón. Sin embargo, el gran problema volvió a ser la definición. Varias opciones claras se diluyeron por imprecisiones en el último toque, falta de contundencia en el remate o malas decisiones en el área rival.
São Paulo, fiel a su planteamiento, apostó por el orden defensivo, replegándose con una línea de cinco y cerrando espacios en zona central. Además, encontró en el juego aéreo una de sus principales fortalezas y supo resistir los constantes intentos del equipo colombiano.
En la segunda mitad, Millonarios intensificó su búsqueda. El ingreso de Charles Darwin Quintero aportó creatividad y movilidad en ataque, mientras que el equipo adelantó sus líneas en busca del gol que le diera la victoria. La presión aumentó en los minutos finales, con múltiples llegadas y una clara intención ofensiva.
Sin embargo, el arquero Coronel se convirtió en figura al responder con seguridad y, además, manejar los tiempos del partido con inteligencia. São Paulo logró enfriar el ritmo en el cierre, utilizando cada pausa a su favor y sosteniendo un empate que le resultaba conveniente.
La hinchada en El Campín no ocultó su frustración. Los cánticos exigiendo mayor intensidad reflejaron el sentimiento general ante un equipo que generó, pero no concretó.
Un resultado que pesa
El empate deja a São Paulo como líder sólido del grupo con siete puntos, mientras que Millonarios queda relegado a la tercera posición con cuatro unidades, por detrás de O’Higgins, que suma seis. En el fondo de la tabla, Boston River aún no logra sumar.
Este panorama obliga al equipo de Fabián Bustos a reaccionar en las próximas jornadas si quiere mantener vivas sus aspiraciones de avanzar a la siguiente fase. Más allá del buen funcionamiento colectivo, la falta de gol comienza a pasar factura.
En torneos internacionales, la eficacia es determinante, y Millonarios lo está aprendiendo de la manera más dura: dominando los partidos, pero cediendo puntos clave que hoy lo tienen contra las cuerdas.