En una jornada llena de emociones contradictorias, la Selección Femenina Sub-17 de Colombia se despidió del Sudamericano con una dolorosa derrota frente a Brasil, cayendo 0-1 en el partido decisivo del hexagonal final. La derrota, que dejó al conjunto en la cuarta posición del torneo, ha encendido la mecha en redes sociales, donde los aficionados han inundado la red social X con comentarios sarcásticos y el hashtag #graciasguerreras, en un cierre de torneo que muchos califican de decepcionante, a pesar de lograr la clasificación al Mundial de Marruecos de la categoría.
Desde el inicio del encuentro se notó la fragilidad del equipo. Aunque la selección mostró destellos de habilidad y coraje, las oportunidades convertidas fueron pocas y la oposición brasilera supo capitalizar con una jugada individual en el minuto 67 que marcó la diferencia.
El gol, fruto de una jugada colectiva que terminó en un disparo certero desde el borde del área, no fue suficiente para revertir la historia del torneo, en el cual Colombia sumó tan solo dos triunfos, un empate y dos derrotas, quedándose con un total de 7 puntos y apenas 4 goles a favor.
La pérdida significó, para muchos, algo más que el fracaso en la obtención del título. Durante días previos al partido se respiraba una mezcla de ilusión y frustración entre los seguidores del conjunto cafetero. Ahora, con la derrota sellada, la polémica en las redes se ha desatado con fuerza. Usuarios de X se han vuelto virales al emplear el hashtag #graciasguerreras, usado de forma irónica para remarcar lo que, según ellos, es una costosa tradición de la selección: luchar siempre, pero sin conseguir grandes triunfos.
Entre los tweets más comentados se lee:
- “¡Gracias guerreras, por darnos otra lección de cómo seguir sin ganar nada!”
- “La garra sigue, pero los trofeos… #graciasguerreras, ojalá next time algo de plata.”
- “Si la perseverancia fuera trofeo, ya seríamos campeones. Pero seguimos en seco, #graciasguerreras.”

Estas muestras de ironía no solo evidencian la desilusión de una afición que anhela títulos, sino también la crítica hacia una gestión y desempeño que, año tras año, dejan mucho que desear en términos de resultados en competiciones internacionales. La selección, aunque logra la clasificación a la Copa Mundial de Marruecos, se quedó con un sabor amargo; un logro que se valora por el privilegio de participar, pero que no compensa la ausencia de la ansiada victoria final.
Este sentimiento no es exclusivo de los jóvenes seleccionados; es una crítica que se extiende a todas las categorías, alertando sobre la necesidad de revisar estructuras y estrategias que permitan transformar el empeño en éxitos palpables a nivel internacional.
Cabe recordar que, el título del Sudamericano se definirá entre Ecuador y Paraguay en territorio colombiano.




