Sorpresivamente, le fue bien al arquero Franco Armani en una tanda de penaltis. Su club, River Plate de Argentina, superó los octavos de final de la Copa Libertadores, eliminando a Libertad de Paraguay en tiros desde el punto penal.
Este ídolo de Atlético Nacional es reconocido como un gran arquero en el fútbol latinoamericano, pero tiene mala fama en cuanto a los penales. Los hinchas de River son pesimistas con él en la portería cuando una serie se tiene que definir desde el manchón blanco. Sin embargo, esta vez salió vencedor.
Jugando como visitante, River había empatado sin goles en la ida. En la vuelta volvió a igualar, esta vez a una anotación jugando en el Estadio Mas Monumental. Para el equipo de Buenos Aires abrió el marcador Sebastián Driussi, pero Roberto Rojas equilibró la serie.
Ya en el segundo tiempo, Giuliano Galoppo fue expulsado en el ‘Millonario’. Eso equilibró las acciones porque Marcelo Gallardo sacó de la cancha al colombiano Juan Fernando Quintero, que estaba jugando bien como volante creativo, para recomponer la estrategia. Buscó un juego más atlético y defensivo.
Ante la igualdad, la serie se definió en penaltis, y ahí Libertad solo tuvo un acierto en los cuatro tiros que alcanzo a cobrar. Hubo dos disparos desviados de los paraguayos, lo cual puso a River en ventaja.
Justamente en el cuarto tiro de Libertad, si no había gol, los bonaerenses ganaban la eliminatoria. Ante un disparo potente y a media altura, Armani se lanzó hacia su derecha y atajó el balón pateado por Marcelo Fernández. Con esa acción terminó el compromiso que dejó a River en cuartos de final.