Es una nueva caída frente al Real Madrid y otra eliminación de la Uefa Champions League. El equipo de Josep Guardiola vuelve a decepcionar, y ya completa tres años consecutivos siendo eliminado por los “Merengues” del torneo más importante de Europa. No es casualidad. Ya le encontraron la mano a un equipo al que hace rato se le perdieron las luces y que no logra recuperar la jerarquía que tuvo y lo convirtió en uno de los referentes a nivel mundial.
Ya no le alcanza con la chequera con la cual incorporó en el último mercado a Marc Guéhi, proveniente del Crystal Palace, para reforzar una defensa que sigue en crisis, y al extremo goleador en la Premier League, Antonie Semenyo, del Bournemouth. Ninguno de los dos tuvo una buena eliminatoria frente al Real Madrid. No fueron solución para un técnico que ve que ya nada le sirve para estar al nivel de los grandes de Europa.
El momento actual de varias de sus figuras es quizás uno de los problemas principales que viven los ‘Ciudadanos’. Su referente en ataque y goleador, Erling Haaland, pasó sin pena ni gloria en esta serie y sigue generando cuestionamientos, puesto que se continúa perdiendo en los partidos claves, que es cuando más se requiere de su aporte.
El nivel de Rodri todavía está muy lejos del que lo llevó a ser el mejor jugador del mundo. Si bien ha regresado luego de una larga lesión, no es el timonel que necesita Pep para generar juego. Bernardo Silva, con mucha entrega y poco fútbol, se volvió a equivocar metiendo una mano y dejando a su equipo con diez jugadores apenas comenzando el partido.
Ahora bien, la defensa sigue siendo un desastre, sigue dando muchas ventajas. No logra recuperar la jerarquía de Rúben Dias, y el apoyo de Abduqodir Khusanov sigue siendo menor a lo que necesita un equipo que deja mucha libertad en el medio campo y que regresa muy mal cuando pierde el balón en ataque.
Luego de una inversión de más de 800 millones de euros desde el 2023, no ha podido reflejar eso en un nuevo título de Champions League, que es el objetivo real del Manchester City. No alcanza con un discurso que se perdió hace tiempo y del que Guardiola ya no se puede hacer responsable porque por tercer año consecutivo fracasa.
Para acentuar su crisis como técnico, vuelve a perder a manos de un Real Madrid que, a pesar de no estar en su mejor momento, se vuelve a crecer cada vez que enfrenta a los dirigidos por Pep. Personalmente, fui seguidor y admirador de los equipos de Guardiola, especialmente de lo que logró construir en el City.
Si bien triunfó en el club inglés gracias a una chequera ilimitada, logró aceitar esa máquina y, por momentos, jugó uno de los mejores fútbol del planeta. Pero en este momento ha perdido ese nivel de juego, ese carácter de liderazgo y, sobre todo, la consistencia para regresar al nivel que le conocimos hace tres años, cuando conquistó “La Orejona”.
En otra situación y en otro equipo, ya le hubiera costado la cabeza el volver a caer eliminado en una fase prematura. Estoy seguro de que los dueños del City no lo van a sacar porque está claro que valoran todo lo que les dio en Inglaterra y en la Champions. Pero creo que ha llegado el momento en que Guardiola dé un paso al costado y permita que venga alguien a darle un toque diferente a este equipo para llevarlo a la élite mundial.