Colombia aseguró su clasificación al Mundial ganando los dos partidos de la última fecha de las Eliminatorias Suramericanas. Esos resultados lo dejaron en la tercera ubicación, con 28 puntos, detrás de Ecuador y de Argentina. Esto es un reflejo de la irregularidad del equipo y de las Clasificatorias.
Creo que el resultado es bueno si vemos que frente al líder de la eliminatoria y actual campeón mundial sumamos cuatro puntos, que le ganamos a Brasil en Barranquilla y que tuvimos buenos partidos frente a la Selección de Uruguay.
Lo malo es que, luego de tener un invicto de ocho partidos por Eliminatorias, el equipo tuvo un bache en la segunda vuelta. Tras caer en Bolivia, se vino la debacle perdiendo frente a Uruguay, Ecuador y Brasil, y empatando con Paraguay, Perú y Argentina.
Ya con la clasificación asegurada, haciendo la valoración final se podría decir que el resultado es aceptable. Se obtuvo el cupo mundialista sin problemas en una Clasificatoria donde no hubo diferencia de puntos entre el tercero y el sexto. Eso muestra lo parejo que fue el desarrollo de la competición y los baches que tuvieron estos equipos.
Por lo tanto, lo que viene para nuestra Selección debe estar enmarcado en mejorar en varios aspectos de juego y volver al nivel que permitió tener un invicto de 25 partidos, con 19 vitorias y seis empates, y el subcampeonato de la Copa América.
Está claro que la zona donde tendrá que trabajar más el profe Néstor Lorenzo es la defensa. Con 18 goles recibidos, un promedio de un gol por partido, tuvimos un equipo muy vulnerable atrás, que en varios partidos tuvo como figura al arquero Camilo Vargas. El problema pasa por no tener una pareja de defensas centrales que lleguen en igual momento. Cuando Lucumí estaba en un nivel alto, le costó a Davinson Sánchez estar a esa altura; luego bajó Lucumí y Davinson recuperó su desempeño. En los últimos dos partidos, donde no se tuvo una defensa estable, se vieron muchas lagunas defensivas.
En el medio campo tenemos al mejor asistidor de la Eliminatoria y de la Copa América. Lo de James Rodríguez no es discutible, y está claro que con la Selección le pasa lo mismo que a Abel Aguilar: no importa el momento deportivo que esté viviendo en su club, siempre va a sobresalir con la ‘Tricolor’.
Creo que el problema es más el nivel que puedan mostrar Richard Ríos y Jefferson Lerma, quienes deben multiplicarse para cubrir los espacios que deja el cucuteño. Ese ese desgaste lo paga el equipo, especialmente cuando Ríos se pierde en la generación. Finalmente, el sacrificado de se esquema es Jhon Arias, que no puede jugar como lo hizo en Fluminense, de extremo, y termina siendo un interior con más funciones de marca que libertad en generación.
No vale la pena decir que sería bueno probar un sistema diferente cuando no esté James porque eso no va a pasar, pues para Lorenzo es irremplazable. Aquel equipo que deslumbró sin él en las primeras convocatorias de este técnico ya no existe, y no lo vamos a ver sin el rey de la Copa América.
Finalmente, en ataque por fin llegaron los goles. Luego de una sequía, Jhon Córdoba se quitó la sal y pudo convertir. Saliendo de esa mala racha ante Bolivia, se le vio más suelto y con claridad en la primera opción de anotar que tuvo frente a Venezuela.
Para muchos es un descubrimiento lo de Luis Suárez; para mí es la muestra de una oportunidad bien aprovechada. Este delantero ya brilló en la segunda división del fútbol español y fue contratado por el Sporting de Portugal para reemplazar a uno de los nuevos talentos goleadores de Europa, el sueco Viktor Gyökeres. Ellos sí sabían lo que les podía dar el samario, a diferencia de Lorenzo, que varias veces lo mandó a la tribuna cuando lo convocó.
Faltan ocho meses para el Mundial. En ese tiempo varios jugadores que han estado en este proceso posiblemente no van a llegar, y muy pocos podrán entrar. Lo que sí es seguro es que para hacer un papel como el de Brasil 2014 tendremos que mejorar mucho y aspirar, al menos, a unos cuartos de final.