Un resultado inesperado
Junior de Barranquilla vivió una noche dramática en Cali, pero consiguió avanzar a los cuartos de final de la Copa Colombia gracias a la gran actuación de su portero Jefferson Martínez, quien se vistió de héroe al detener dos cobros en la tanda de penales. El cuadro tiburón, pese a caer 2-0 frente a Atlético y empatar 2-2 en el marcador global, logró imponerse 1-4 desde los once pasos.
El partido tuvo un comienzo complicado para los barranquilleros. Atlético, abrió el marcador poco antes de irse al descanso por intermedio de Junior Escobar quien convirtió al minuto 45. En la segunda parte, el equipo vallecaucano siguió presionando y encontró el segundo tanto al 79’, obra de Juan Farías. Con ese gol, la serie quedó igualada 2-2 en el global y la tensión se apoderó del estadio.
Jefferson Martínez salvó al tiburón
En los penales, la figura indiscutida fue el guardameta Jefferson Martínez. Con reflejos y seguridad, detuvo los cobros de Eraso y Farías, dándole a su equipo la tranquilidad necesaria para encaminar la clasificación. Por Atlético, solo Peña logró anotar. En contraste, Junior no falló: Stewar Acuña, Bryan Castrillón, Titi y Edwin Herrera convirtieron sus ejecuciones y decretaron el 1-4 final.
La clasificación dejó un sabor agridulce en la afición rojiblanca. Si bien se logró el objetivo, el rendimiento del equipo encendió dudas, pues estuvo al borde de una eliminación que hubiera significado un duro golpe a las aspiraciones en el semestre. Sin embargo, la valentía y temple de Martínez se convirtieron en el sostén para que Junior siguiera con vida en el certamen.
Ahora, los dirigidos por Alfredo Arias deberán corregir errores y mostrar una mejor versión en los cuartos de final, donde enfrentarán a un rival de mayor exigencia. Atlético, por su parte, se despidió del torneo con orgullo tras haber puesto contra las cuerdas a un gigante del fútbol colombiano y haber ilusionado a su hinchada con una actuación memorable.





