Tras la eliminación de la Conmebol Copa Sudamericana ante Lanús, de Argentina, Renato Gaúcho presentó su renuncia a la dirección técnica de Fluminense, de Brasil. En la rueda de prensa donde anunció su decisión de dejar al ‘Flu’, el entrenador dejó varias perlas.
El equipo carioca había perdido 1-0 como visitante en la ida. En la vuelta, jugada en el Estadio Maracaná, se adelantó en el marcador un un golazo del uruguayo Agustín Cannobio. Pero concedió el gol del empate, anotado por Dylan Aquino, y luego no pudo marcar un segundo tanto para igualar la serie.
Con el resultado de 2-1 en el global, el ‘Granate’ pasó a semifinales. Fue un buen consuelo para los hinchas que viajaron a Río de Janeiro, que fueron brutalmente agredidos por la Policía, como suele pasarle a las aficiones extranjeras en Brasil.
Tampoco la pasaron bien los aficionados de Fluminense, que tuvo en el extremo colombiano Kevin Serna a su mejor jugador en este partido, particularmente en el primer tiempo. Al final del partido silbaron a su equipo y desacreditaron la labor de Renato Gaúcho, técnico al que vitoreaban hace dos meses por llevar a su equipo hasta las semifinales de la Copa Mundial de Clubes.
Justamente, a la presión y las críticas de los hinchas fue que Gaúcho adujo los motivos de la crisis que lo llevó a renunciar.
“Pedí la dimisión al presidente antes de venir aquí. A partir de ahora estará otro en mi lugar, y quiero ver las respuestas que él va a dar. Quiero ver si pone el equipo que quiere la afición o el que él considera que debe ser”, declaró el entrenador.
“Soy un experto en fútbol; conozco mis habilidades. A Guardiola, a quien considero el mejor entrenador del mundo, lo llamaban estúpido. Así que hoy en día, ya nada me sorprende en el fútbol. Precisamente por las redes sociales. Todos son entrenadores, todos tienen una opinión. No todos, pero muchos en redes sociales no entienden nada de fútbol. Y entonces, el entrenador y el jugador son quienes pagan el precio”, alegó.
Gaúcho opinó que “el fútbol se acabó por culpa de las redes sociales, tanto para el jugador, como para el entrenador. Hoy en día, es una guerra de críticas. Cuando ganas, recibes elogios; cuando pierdes, nadie es bueno, todos son malos. El fútbol va por un camino que, por desgracia, todos estamos perdiendo. El fútbol se está acabando”.
El técnico dijo que descansará de los “genios de internet” que presionan para contratar y despedir técnicos a diestra y siniestra. “¿A dónde vamos con el fútbol? Los entrenadores ya no tienen paciencia para este tipo de cosas”, remató.