Ventana de campeones para grandes equipos

Grandes victorias colectivas

Tradicionalmente, el deporte colombiano ha sido más fuerte en disciplinas individuales que colectivas; pero en la tercera semana de marzo la Ventana de Campeones se llenó de equipos que lograron sendas victorias en la natación, el tenis y el fútbol.

Tecnoglass, que reconoce a lo mejor de nuestro deporte, felicita a la Selección Colombia de Natación Artística, a los doblistas Robert Farah y Juan Sebastián Cabal, y al América de Cali femenino. 

Por primera vez en la historia...

Un suceso exitoso tiene un valor más alto para quien lo consigue por primera vez que para quien lo ha logrado varias ocasiones. Pues resulta que, por primera vez en la historia, Colombia ha sido campeón suramericano absoluto de natación artística, anteriormente llamada nado sincronizado.

En el marco del Campeonato Suramericano de Disciplinas Acuáticas, que se realiza en Buenos Aires, Argentina, la Selección Colombia de Natación Artística dominó el medallero de esta modalidad, superando a Brasil, la gran potencia regional en esta especialidad. El equipo nacional ganó preseas de oro en las modalidades solo técnico femenino, solo libre femenino, dueto femenino, highlight, dueto mixto y equipo. La gran figura de Colombia fue Mónica Arango, ganadora de tres de las primeras preseas doradas en la lista anterior.

Además, para ajustar un rendimiento sensacional en el Campeonato Suramericano, la Selección Colombia ocupó el tercer lugar de la Natación Carreras, por detrás de Argentina y Brasil. 

Retomando la senda victoriosa

Los tenistas Robert Farah y Juan Sebastián Cabal ganaron el torneo de dobles del ATP 500 de Dubái, en Emiratos Árabes Unidos, venciendo en la final por 6-3, 2-6 y 10-7 a los croatas Mate Pavic y Nikola Mektic.

Más allá del título como tal, este resultado es valioso porque representa el regreso de la pareja caleña a la senda victoriosa luego de un año y medio sin ser campeones. La del 2020 fue una mala temporada para Cabal y Farah, pero ya se están recuperando. Las cuatro victorias hiladas para ganar este prestigioso torneo lo demuestran. 

Un subtítulo lleno de méritos

En una apoteósica actuación, el América de Cali fue subcampeón de la Copa Libertadores Femenina, realizada en Argentina. Pero lo que en el metal de las medallas de premiación es una plata en lo moral es un oro.

Las ‘escarlatas’ fueron derrotadas en la final por Ferroviária, un club de Brasil, país que tiene un verdadero apoyo al fútbol femenino, con un campeonato serio, tanto que ya cuenta con una segunda división. En cambio, en Colombia el torneo dura dos meses en un formato que dificulta el ritmo de competencia por el bajo presupuesto que se le destina a la Liga Femenina. Así las cosas, el mérito del América no radica solo en el subcampeonato como tal, sino en haberlo logrado representando a un país con escaso apoyo para las futbolistas.

Perdió la final sin ser inferior a su rival en el desarrollo del partido; prueba de eso es que al término del primer tiempo perdía 2-1, y en la segunda mitad los postes negaron tres veces el gol de la igualdad. El resumen del juego evidencia la calidad de las americanas.