Vengo del futuro

America vs Nacional Copa Colombia semifinales tarjeta roja Simón García

Soy Diego Yepes. No tengo una máquina del tiempo, como el DeLorean de las películas de Volver al Futuro. Pero vengo del futuro y les diré lo que sucederá de aquí a un año en el fútbol profesional colombiano.

Los directivos la Dimayor y los clubes que la integran siguieron sin tomar medidas drásticas para luchar contra los violentos. Sí, los violentos, porque no se lucha contra algo abstracto como la violencia sino contra los personajes que son violentos.

En 2026 hubo más disturbios dentro y fuera de los estadios. Alguna hinchada no dejó dar una vuelta olímpica al campeón. Más de un partido se interrumpió por invasión de la cancha. Un par de buses que transportaban a los equipos visitantes fueron apedreados por la adición local.

Pero siguieron sancionando el cemento, no a la gente violenta. Las sanciones quedaron reducidas a la mitad porque los sancionados apelaron al artículo 42 del Código Disciplinario Único de la Federación Colombiana de Fútbol. Los hinchas de todos los equipos se quejaron de que los castigos en contra de su equipo son los más fuertes.

Pero, ya que hablamos de violencia, siguió la que vemos en las canchas. La Liga Colombiana había sido la que más expulsados tuvo en el mundo durante el segundo semestre de 2025. Pues les cuento que el conteo de tarjetas rojas no cambió mucho en 2026.

También se quejó la gente de la negligencia de la Comisión Arbitral de la F.C.F.. Siguió designando árbitros sin escarapela Fifa para los partidos más importantes, sostuvo jueces tan malos como el VAR Keiner Jiménez y reveló muy pocas audios del VAR. Los errores de los réferis pulularon por doquier.

Se suspendieron un montón de partidos. Hubo clubes con torneo internacional a los que no les respetaron las 72 horas reglamentarias de descanso entre un partido y otro. Varias canchas siguieron pareciendo un potrero y las tribunas estuvieron muy vacías, excepto en las fases finales.

Los conciertos afectaron el cumplimiento del calendario, con o sin algoritmo. Los clubes volvieron a quejarse de las programaciones de competiciones que ellos mismos diseñaron con demasiadas fechas, tantas que no se pueden embutir en la cantidad de semanas que se puede jugar en el año.

La Asociación Colombiana de Futbolistas Profesionales siguió quejándose de varios clubes que no pagaron a tiempo sus salarios a los jugadores. La Dimayor siguió diciendo que no reconoce a Acolfutpro como interlocutor válido y los jugadores siguieron protestando al no competir en el inicio de los partidos.

Un perro se metió a la cancha, la pólvora interrumpió los partidos de la final, un paro en las vías impidió que un equipo llegara al estadio y las figuras siguieron siendo veteranos a los que ya no les dio el cuerpo para brillar en ligas mejores.

Se llegó a la parte decisiva del torneo de segunda división en medio de un enredo para saber cuáles equipos pueden ascender porque la B tiene más finales que la película El Efecto Mariposa. La final de la Copa Colombia se enredó con las instancias definitivas de la Liga y eso desprestigió dicha Copa.

En fin… vengo del futuro y les cuento que nada cambió porque quienes pueden hacer que cambie no tienen la voluntad radical de hacer que cambie, y quienes sí quisiéramos que las cosas cambiaran no tenemos el poder para lograrlo.

Diego Yepes Por: Diego Yepes

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