El juego se definió desde los doce pasos tras un 2-2 en el tiempo reglamentario
El Paris Saint-Germain se coronó campeón de la Supercopa de Europa al imponerse 4-3 en la tanda de penaltis al Tottenham Hotspur, después de un vibrante empate 2-2 en el tiempo reglamentario. Fue un duelo de altísima intensidad que dejó goles memorables, fallos inesperados y un héroe bajo los tres palos: Lucas Chevalier.
El partido inició con un Tottenham decidido a golpear primero. A los 39 minutos, Micky van de Ven aprovechó un rebote en el área para abrir el marcador. En l segunda mitad, Tottenham salió con el mismo ímpetu y Cristian Romero amplió la ventaja con un potente cabezazo tras un tiro libre. Los ingleses parecían encaminarse a una victoria segura, pero el PSG reaccionó con carácter.
Kang-In Lee descontó al minuto 85 con un preciso disparo desde el borde del área que venció al portero Guglielmo Vicario. Ya en tiempo de reposición, Gonçalo Ramos remató de cabeza un centro desde la banda izquierda para igualar el marcador 2-2, llevando el partido a la tanda de penaltis.
En la definición desde los once metros, por el PSG marcaron Nuno Mendes, Kang-In Lee, Ousmane Dembélé y Gonçalo Ramos, mientras que Vitinha falló su disparo. Por el Tottenham, convirtieron Pedro Porro, Rodrigo Bentancur y Dominic Solanke, pero erraron Mathys Tel y Micky van de Ven, este último al encontrarse con una gran atajada del guardameta Lucas Chevalier.
La actuación del arquero parisino fue clave para sellar la clasificación, transmitiendo seguridad en cada intervención y atajando uno de los lanzamientos.
El encuentro dejó claro que, más allá del resultado, ambos equipos mostraron un alto nivel competitivo. El PSG evidenció capacidad de reacción y temple en los momentos más críticos, mientras que Tottenham dejó escapar una ventaja de dos goles que parecía definitiva.





